Ahora sin «El Mayo» ¿A quién busca la DEA?

EEUU.- Ismael ‘El Mayo’ Zambada, uno de los narcotraficantes más longevos y temidos de México, ha sido detenido en Estados Unidos a la edad de 76 años. Su arresto representa un golpe significativo para el Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más poderosas y establecidas en el narcotráfico.

Zambada, quien ha sido una figura central en el tráfico de drogas durante décadas, fue arrestado junto a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, el 25 de julio en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México. Ambos fueron detenidos en El Paso, Texas, sin armas, drogas ni escoltas de seguridad, en circunstancias que aún no han sido detalladas completamente por las autoridades mexicanas y estadounidenses.

Hasta el momento de su arresto, ‘El Mayo’ Zambada era el narcotraficante más buscado por la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, con una recompensa de 15 millones de dólares por su captura. Esta recompensa ha sido la más alta ofrecida por el gobierno estadounidense para un narcotraficante mexicano, superando incluso las recompensas ofrecidas por otros líderes de cárteles, como Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por quien se ofrecen hasta 10 millones de dólares.

La detención de Zambada no solo marca un hito en la lucha contra el narcotráfico, sino que también abre una nueva fase en la estrategia de la DEA para desmantelar la estructura del Cártel de Sinaloa. Con la caída de ‘El Mayo’, las autoridades se centrarán ahora en otros líderes del cártel, tanto de la facción de Zambada como de ‘Los Chapitos’, la facción liderada por los hijos de ‘El Chapo’.

El Programa de Recompensas de Narcóticos (NRP) de la DEA sigue buscando a otros importantes miembros del Cártel de Sinaloa, incluyendo:

Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias ‘El Chapito’. Con una recompensa de 10 millones de dólares, es el líder de la facción de Los Chapitos y controla el tráfico de fentanilo, cocaína, marihuana, heroína y metanfetamina que llega a Estados Unidos. También dirige a un grupo de sicarios que protegen los intereses del cártel.

Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias ‘El Alfredillo’. También con una recompensa de 10 millones de dólares, es hermano de Iván Archivaldo y comparte el liderazgo de Los Chapitos. Está implicado en el contrabando de drogas sintéticas y enfrenta cargos en Estados Unidos por posesión de armas y lavado de dinero.

Aureliano Guzmán Loera, alias ‘El Guano’. Hermano de ‘El Chapo’ Guzmán, con una recompensa de 5 millones de dólares. Encabeza su propia facción del Cártel de Sinaloa y controla rutas de droga en Sonora y Sinaloa.

Ruperto Salgueiro Nevaréz, alias ‘El 37′ y/o ‘El RT’. Con una recompensa de 5 millones de dólares, es un cercano colaborador de ‘El Chapo’ Guzmán, controlando su propia facción y estando implicado en el tráfico de cocaína, heroína, marihuana y metanfetamina.

Martín García Corrales, con una recompensa de 4 millones de dólares. Miembro de la facción de ‘El Mayo’ Zambada, supervisa el tráfico de fentanilo y está implicado en conspiraciones para adquirir armas en Estados Unidos.

Leobardo García Corrales, alias ‘Leo’. Hermano de Martín, también está involucrado en el tráfico de fentanilo, que envía a California y Nueva York, con una recompensa de 4 millones de dólares.

Óscar Noé Medina González, alias ‘El Panu’. Con una recompensa de 4 millones de dólares, es el jefe de seguridad de Los Chapitos, encargado de los sicarios que protegen a la facción y realizan ataques contra rivales y fuerzas de seguridad.

Mario Alberto Jiménez Castro, alias ‘Kastor’. Con una recompensa de 1 millón de dólares, opera en Nueva York, Boston, Denver, Nashville y Omaha, y se dedica al lavado de dinero mediante criptomonedas.

Noel Pérez López, alias ‘Tío’. Traficante de fentanilo bajo Los Chapitos, con una recompensa de 1 millón de dólares. Envía opioides sintéticos a Ohio y Michigan.

Carlos Limón Vázquez, implicado en la operación de laboratorios clandestinos con precursores químicos enviados desde China. También con una recompensa de 1 millón de dólares.

Jesús Tirado Andrade y Liborio Núñez Aguirre, alias ‘Karateka’. Ambos con recompensas de 1 millón de dólares, supervisan narcolaboratorios de drogas sintéticas en Sinaloa y están involucrados en el tráfico de fentanilo.

Alan Gabriel Núñez Herrera. Trafica fentanilo bajo Los Chapitos y está acusado de lavado de dinero y posesión de armas de fuego, con una recompensa de 1 millón de dólares.

La detención de Zambada no solo simboliza el fin de una era para el Cártel de Sinaloa, sino que también pone de relieve el persistente esfuerzo de las autoridades estadounidenses por desmantelar las redes de tráfico de drogas que han afectado gravemente a la sociedad y la seguridad en ambos países.