Ley Andrea – Ley Olivia – Especial Machirulo

Está bien que en la política progresan los barberos, pero no se pasen…

En un país donde asesinan a niñas, madres buscadoras, donde los carteles raptan jovencitas para trata y criminales ejecutan a una maestra jubilada que tiene que doblar su jornada como taxista para completar el gasto… resulta más que ridículo, frívolo, el hecho de intentar abanderar una ley de violencia contra las mujeres con el nombre de alguien que busca una candidatura a gobernadora, con el nombre de una poderosa senadora.

Parece una carrera de salamería, la «Ley Andrea», a partir de comentarios misóginos de un desafortunado personaje de lo más mocho del panismo Luis «Tomatito» Terrazas Fraga, que fue condenado, funado, cag… uameado por partidarios y contrarios, por igual, y que fue destituido de volada.

Muchos se preguntaron por qué no reaccionaron iguales cuando el síndico andreísta, Miguelón Riggs, insultó a la síndica Olivia Franco durante una transmisión en vivo, pensando que tenía el micrófono apagado. Se refirió a la panista de una manera más que despectiva ¿Ley Olivia?

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Y bueno… ya de paso en la semana han salido a relucir lamentables episodios de la vida política como el de César Komaba, subdirector de Movilidad y Seguridad Vial, que el 17 de julio de 2020 fue cesado de la sub dirección de Gobernación Municipal por los brillantes comentarios durante Comisiones Unidas de Gobernación, Trabajo y Previsión Social.

Esta fue la legendaria máxima del ahora dirigente del PAN municipal de la capital azul:

“Nadie estaba acostumbrado a que nos trajeran con la boca tapada, y ahorita tenemos un discúlpenme aquí las mujeres, pero el tenerlas con la boca cerrada es muy bueno para nosotros”. Las morras se indignaron.

Pero en ese tiempo hubo más casos en el Gobierno Municipal de Maru, pues meses, el 29 de febrero de ese año bisiesto, habían mandado a la congeladora al hoy finado director del Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte de Chihuahua, por burlarse del paro nacional del 9 de marzo contra la violencia y los feminicidios, reduciendo a la mujeres en sus comentarios a colaboradoras que solo sirven para contestar y recibir llamadas, y revisar la agenda.

La vieja guardia recordará a Pancho Cachondo y al grito de guerra «¡Ánimo Montana!», pero la vieja y la nueva guardia tienen presente al actual gobernador morenista de Zacatecas , David Monreal nalgueando a una colaboradora en público durante campaña, y los casos de Salgado Macedonio, Cuauhtémoc Blanco (¡No estás solo!), tan solo por citar ejemplos de Morena que en lugar de sancionar, protege y apapacha.

«¡Lo que nos comimos, Balón!»

 

Otro caso reciente corresponde al municipio morenista de Chisménez, Jiménez pa’ los compas, donde le dieron cuello del cargo al Secretario del Ayuntamiento, Iván Venegas Servín, por violencia verbal, amenazas y presiones para realizar trámites fuera de sus atribuciones hacia Amaranta Rentería, directora de la Instancia de la Mujer. Se le armó buen relajo al vato y ya no llegó a la quincena, pues lo mandaron a florecer a otros campos el 7 de febrero pasado.

El punto es que la política categórica es entre iguales independiente del género, la raza, la condición social… tomando en cuenta el valor de aportación del individuo a la vida pública. Mucha vibra de australopithecus abunda aún en las instituciones que debe ser el ejemplo de respeto y honra entre iguales.

La misoginia ya no cabe falta y todavía falta mucha, mucha justicia social para las mujeres.