Luego de que el peor gobernador en la historia de Chihuahua, Javier Corral, anunciara su renuncia al PAN, partido del que ha trag… comido toda la vida, los líderes de los diferentes partidos se apresuraron en confirmar que en ninguno tiene cabida, excepto Morena, cuya lidereza se mantiene alejada de los medios. Dice que le dan miedo.

Pero las reacciones fueron casi inmediatas, no vaya a ser que el oportunista y eterno mantenido de la política quisiera reventar otro partido aparte del suyo, porque bien sabido es que una costumbre de Corral es tirarse para que lo levanten. La dirigente del PRD a nivel local, Nohemí Aguilar, fue la más contundente:
“Yo sí te pinto a un Javier Corral con mucha negatividad, si le damos apertura en el partido, nos lo va a pintar de negro, realmente no es una buena opción jalar a una persona con tanta negatividad con tanto odio y con tanta saña que tiene”, dijo la hermana del famoso Pável.
Aguilar dijo que a Corral nunca le han interesado las causas del pueblo, que es un político viejo de fórmulas desgastadas entre otras flores negras hacia el gobernador más holgazán de la historia de Chihuahua.
Movimiento Ciudadano
El que anda dolidote, sin duda, es Francisco Sánchez, pues el gobernador golfista en una de esas entrevistas que paga en medios nacionales, dijo que Movimiento Ciudadano en Chihuahua se encuentra salpicado de duartismo y por lo tanto, adelantó que en su partido, a pesar de las especulaciones que ahí lo colocaban, tampoco lo quieren. Por cierto, si no pasa nada extraordinario El Caballo toma las riendas del partido en febrero.
Alejandro Domínguez dijo que en el PRI menos, porque por años el gobernador que se adueñaba de las canchas de tenis de la Deportiva, se dedicó a desprestigiar a su partidazo.

Sólo en Morena, donde les guste o no, existe un agradecimiento a Corral porque apoyó a su candidato perdedor por la gubernatura, Juan Carlos Loera, hay posibilidades para Corral, que desapareció como por arte de magia 2 mil millones de pesos con su plan contra el Covid.
A lo mejor Corral, que ha vivido como parásito de la política durante toda su vida adulta, ya juntó su buena feria para vivir su senectud en paz, aunque, en una de esas Maru lo mete al bote.
