Nuevo Comandante Antimexicles en Juaritos

Chihuahua. – Carlos Manuel Salas, fiscal general del estado en los tiempos de César Duarte, fue designado como Fiscal de la Zona Norte, en sustitución de Jesús Manuel Carrasco Chacón, quien ya no sentía lo duro, sino lo tupido.

El nombramiento lo confirmó en rueda de prensa en Juaritos el mismo Fiscal General actual, César Jáuregui Moreno, pero fuentes al interior de la FGE confirmaron que tenía ya por lo menos 6 meses como asesor externo de la institución.

En el mundo del alucine policiaco, Carlos Manuel Salas ez conocido como «El Fiscal de Hierro», por la detención de Joaquín Hernández Galicia «La Quina», todopoderoso líder del sindicato de Pemex, esto en los tiempos de Carlos «El Innombrable» Salinas.

Fue fiscal de Chihuahua de 2010 a 2013, pero renunció porque, en palabras llanas, ya no aguantaba las ocurrencias y las tapaderas a Duarte Jáquez, hoy preso en Aquiles Serdán bajo sospechas de irregulares privilegios. Si es que de verdad ahí se encuentra.

Se le reconoce como un hombre institucional, disciplinado, policía de carrera del PRI dinosaurio pero efectivo en la procuración de justicia, pues en sus tiempos logró bajar de manera drástica la criminalidad que azotaba a Chihuahua luego de que el carnicero de Felipe Calderón inundara el estado de policías federales y militares que en sus tiempos libres se dedicaban a la extorsión, al robo, al asesinato y a todo tipo de tranzas e ilegalidades.

En medio de una potencial crisis de inseguridad, el originario de la ciudad de México tiene como principal reto el combate a pandillas como Los Mexicles, que atacaron a la población civil el pasado 11 de agosto, el llamado «jueves Negro», grupo que creció en influencia y poder fáctico debido a la permisividad e incompetencia del desafortunado fiscal Rodolfo Fierro, cuya incapacidad costó decenas de vidas y una pésima situación de inseguridad en todo el estado.

¿Se sacó la ‘rifa del tigre’? ¿Podrá con el paquete? ¿Pacificará por fin la frontera más bonita según Juan Gabriel? Eso lo veremos en los hechos, más allá de los cochinos discursos.