Chihuahua. – La historia de Laura Quintana y Luis Estrada, quienes recibieron un terreno en la colonia La Noria como parte del programa de Matrimonios Colectivos en febrero de 2024, se ha convertido en una auténtica telenovela. Aunque la pareja recibió el terreno como premio por su participación en el programa del Gobierno del Estado, ahora se enfrenta a una batalla inesperada que amenaza con convertir su sueño en una pesadilla.
Apenas cinco meses después de la entrega formal del terreno, Laura y Luis se encontraron con un obstáculo inesperado. Héctor Saldaña y su pareja, Miriam López, vecinos del terreno en cuestión, han comenzado a reclamar la propiedad como propia. A pesar de que no presentan documentos que respalden su reclamación, han impedido a Laura y Luis iniciar la construcción de su casa.
«Ellos nos dijeron que eran los dueños del terreno porque supuestamente lo tienen desde hace cuatro años. Pero, claro, no tienen ni un papel que lo demuestre. Yo tengo toda la documentación del Gobierno del Estado, y aún así han empezado a hacer daños e incluso colocaron una barda alrededor del terreno para evitar que podamos entrar», explicó Laura, visiblemente frustrada.
La situación se complicó aún más cuando Héctor Saldaña, quien trabaja en la Policía Vial, y su pareja comenzaron a usar su influencia para intimidar a la pareja recién casada. “Nos han amenazado e incluso han invadido nuestro terreno con su unidad oficial”, agregó Laura. A pesar de que han denunciado el hostigamiento a las autoridades, como la Policía Municipal y la Fiscalía General del Estado, hasta ahora no se ha tomado ninguna medida efectiva.
El conflicto se agravó cuando Héctor ofreció comprar el terreno a Laura y Luis, pero al negarse a vender, el acoso continuó. La denuncia formal, registrada bajo la carpeta 19-2024-0013759, incluye acusaciones de amenazas y abuso de autoridad por parte de los vecinos, quienes han comenzado a construir en el área y a derribar las barreras que separan los terrenos.
El programa de Matrimonios Colectivos, que parecía ser la oportunidad perfecta para Laura y Luis, ha terminado en una amarga batalla legal. La pareja espera que las autoridades intervengan pronto para resolver el conflicto y permitirles comenzar la construcción de su hogar. Mientras tanto, el terreno en La Noria sigue siendo un campo de batalla, recordando que a veces, los premios y sueños pueden traer más drama del esperado.