Video y galería: Valió reata el Tecate ‘Supremo’ de Juaritos

  • Chihuahua.- Miles de Juaritos, chihuahuitas y en general raza de todas las regiones con ganas de fiesta, que ya habían pagado un boleto, ya medio enfiestados, vieron frustradas sus intenciones por motivo de los vientos de 60 kilómetros por hora que provocaron la cancelación del evento.

Se quedaron con ganas de ver a Interpol, Plastilina Mosh, Santa Fe Klan, Estrambóticos y más peces gordos que andan rifando en el mundo de la bandita enfiestada, chavorruca, trabajadora.

El volcán Popocatepetl amenazaba la integridad del evento por la exhalación de fumarolas en el chilango y,  el sábado a mediodía y toda la gente se preguntaba por qué no habían previsto la presencia de los equipos y los artistas. L9s cuel9s se cancelaban.

A las 15:00 horas los organizadores enviaron un comunicado tranquilizador, con un horario modificado que en nada alteraba el espíritu original; a las 18:00 horas todo era felicidad y cotorreo, chelas y felicidad, pero al negro cielo de Juárez le faltaba exhalar el destino cruel y hacer una broma pesada al queso… porte.

De pronto, vientos huracanados superiores a los 60 kilómetros por hora golpearon a los presentes y comenzaron a tambalear el escenario y de fondo un ondeante mensaje de desalojo neutraluzaba la euforia de la masa presente.

«Por su seguridad, vamos a evacuar el recinto, por favor camine von calma a la salida más cercana siga las indicaciones de nuestro personal. Gracias.», decía el mensaje ondeante.

Los presentes nos resistíamos (ahora hablo en primera persona) habíamos esperado meses, pero como no queríamos una nueva tragedia en el pueblo, desalojamos a plenas 8 y media de la noche, sin yolanda.

El desalojo se presentó de manera escalonada, prudente, el escenario compuesto por torres metálicas que sostienen luces y sonido se movía con violenta cadencia. En Juárez nadie necesita una nueva tragedia, 40 migrantes bastan.

La raza, la banda, no tuvo de otra más que desalojar y refugiarse en los bares, cantinones y after party,  incluso el «Santa Fe» no se aguantó las ganas y ofreció un mini concierto en el estacionamiento del ex hipódromo, pero, fueron intentos efímeros por recuperar la gloria perdida.

Juaritos sigue igual: sucio, desordenado y brevero, carente de justicia social para una tierra que le ha dado tanto al Estado y a México. Juárez está llena de trágica antropología.