Uno de los principios del sabio Sun Tzu autor de El Arte de la Guerra, es que el mejor general es aquel que gana guerras y batallas sin pelear, tal como lo hizo ayer Alejandro Carrasco, quien continuará al frente de la CEDH hasta que el PAN y Morena se pongan de acuerdo, o sea que va para largo.
El buen Alejandro, dicen los que le saben, que hace buen trabajo en la Comisión por su perfil operativo y no político, pero ni así estuvo en ninguna de las dos ternas que votó el Congreso. Aiga sido como aiga sido, no necesitó cabildear, ni desgastarse para ser el ganador del intenso proceso que muchos ven como una jugosa beca institucional.
Dicen que a gente al interior del organismo está contenta, trabaja y fluye en paz, una paz que estuvo en peligro ante la amenaza del arribo de una de las candidatas de la primera terna, cuyos reinados institucionales resultaron terroríficos para sus subalternos desde la Fiscalía, el Congreso y la UACH.
Pero bueno, hay también quien afirma que ni tan ganador, porque si bien, asumió y seguirá con responsabilidades de Ombudsman estatal, sigue cobrando como director de Control, Análisis y evaluación de la institución, algo que deberá tomar en cuenta el Congreso. No sean ingratos.
Están empeñados el PAN y Morena en que la presidencia de la CEDH la debe ocupar una mujer porque bla bla bla…sin embargo ninguna de las participantes en el proceso logra convencer a por lo menos 22 honorables diputeibols y de paso, se están llevando de corbata a perfiles masculinos dignos de una oportunidad, como el caso de Gerardo Villegas, actual consejero del IEE.
Gerardo obtuvo cinco votos firmes de los diputados priistas Arturo Medina, Memo Ramírez, José Luis Villalobos y Luis Fernando «El Vaquero» Chacón, además del caballero Octavio Borunda, único representante del Verde Ecologista en el Congreso. Por cierto, no podemos dejar de recordar que el Verde Ecologista había sepultado Brenda Ríos en el Estado, pero lo rescataron el equipo de Borunda, Jorge Esqueda y Alexa Peña, pero esa es otra historia.
Parece una leperada, una lépera simulación, el hecho de que abran la convocatoria para hombres y mujeres y al final las fracciones mandonas digan que inclinarán su bloque de votos a una mujer. Si bien, hay una deuda histórica hacia las mujeres en la institución, se trata de elegir a un perfil idóneo entre 25 posibles, y no limitarse solo a 13 mujeres.
Dirán «les expertes» en temas de corrección y moral político – social que la discriminación inversa no existe, pero tal parece que invitaron a los varones a participar sólo para evitar impugnaciones legales, pero en la realidad carecen de casi nulas posibilidades de avanzar en sus aspiraciones en las que invirtieron tiempo, dinero y esfuerzo.
Que alguien le avise a Rafael Loera que es el encargado de la institución encargada de generar contrapeso y competencia a los programas del Bienestar, con menor presupuesto claro, pero se supone que eligieron a un perfil joven para aplicar ingenio.
Rafita, en lugar de trabajar desde la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común para atender a la población más vulnerable y aplicar los principios del tan mencionado humanismo, y ser la cara amable y cercana del gobierno panista, se ha dedicado a proyectar su imagen y posar.
Pero bueno, dice el dicho que no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre y el crecimiento de Morena en el Estado, afirman no pocos, se debe a que quien ha estado a la cabeza de Desarrollo Humano y Bien Común, no han dado una, desde Ignacio Galicia que se tomó el puesto como unas vacaciones, hasta la pasividad de Carla Rivas y la frivolidad de Loera.
La única que supo comprender el peso y el rol de la institución, fue Nancy «China» Frías, quien al ver que sus jefes de plano no daban una ni dejaban trabajar, prefirió tirar la toalla en la subsecretaría de Grupos Vulnerables y Cohesión Social, y buscar una curul que ganó. Nancy manejaba desde la secretaría importantes estructuras de jóvenes que terminaban haciendo trabajo de tierra clave en la promoción de las campañas, y en la talacha de la secretaría que con Loera, está más dormida que nunca.
Pero bueno, La China sí es de a de veras, es de las que viene de abajo abriéndose paso con trabajo y talento, además de férreo carácter, mientras que otros llegan sin méritos pero con mucho padrinazgo.





