Nadie sabe todavía qué pasó y a qué se debió la ausencia de la gobernadora Maru Campos en la gira de Claudia Sheinbaum, y mientras Gobierno del Estado informó que se debió a un problema de logística, la respuesta genera aún más dudas y corren bastantes rumores e intentos de lecturas en medio de la incertidumbre.
Es importante mencionar que todo suponía la presencia de la mandataria chihuahuense, pues había presencia de representantes de gobierno estatal, desde la maestra de ceremonias del evento Miriam Sandoval, hasta los secretarios de Pueblos y Comunidades Indígenas, Desarrollo Rural y Desarrollo Urbano y Ecología, además de una logística visible de MediChihuahua, Policía Estatal y equipo de comunicación social de gobierno en Baborigame, allá donde se devuelve el aire.
Entre los peces gordos inalcanzables por el formato de corralito de Morena, a la mera orilla, se mantuvieron estoicos los secretarios estatales Enrique Rascón, Mauro Parada y Gabriel Valdéz. A ninguno subieron al presidium.
Ni tardos ni perezosos, los paleros de Morena comenzaron a soltar el rumor de que Maru andaba en Paris y también a alimentar la crítica del hecho, mientras otros aseguraban que había recibido a Claudia en la capital previo a su vuelo de la sierra.
¿Cuál será el trasfondo del problema logístico? ¿Tendrá nombre ese problema logístico? ¿Le tenía preparado Mayra Chávez o la presidenta de Guadalupe y Calvo un abucheo a Maru? El misterio se develará en los próximos días.
Andrea Chávez y Juan Carlos Loera también acudieron en calidad de senadores de la 4T, pero tampoco es que su presencia fuera muy destacada o festejada. Una semana antes recibieron en el Congreso de Chihuahua el desaire de la bancada, producto de la línea de Ariadna Montiel.
También hay que mencionar que la logística de los organizadores del evento de Sheinbaum en Guadalupe y Calvo, fue muy malo, porque los detalles cuentan, cuentan mucho.
Aspectos básicos fueron notorios, como la falta de baños portátiles, lo poco relevante del recibimiento a la titular del Poder Ejecutivo Federal, la falta de traductores para los presentes que no hablaban español y la falta de identidad Ódami en el evento, porque por ejemplo, incluso la música de fondo era de banda oaxaqueña.
Por cierto, Cuauhtémoc Estrada, coordinador de los morenos en el Congreso, envió un comunicado felicitando a la presidenta por entregar tierras a los «rarámuris» de Guadalupe y Calvo, cuando es población de amplia mayoría Tepehuana, evidencia de que los oficialistas de Juárez conocen más Coyoacán que su mismo estado. El diputado rebelde, Oscar Avitia, llegó mero al último, pero llegó. La presidenta del Comité Estatal de Morena, Brighite Granados, brilló por su ausencia. Santiago de la Peña andaba en El Paso.
Estacionado en dos cajones azules exclusivos para personas con discapacidad, el dueño de la zapatería María Mía de Fashion Mall, orgulloso presume sus ínfulas. Su comodidad vale más que la movilidad de las personas que necesitan los cajones azules.
Las imágenes fueron captadas el viernes, y los testigos aseguran que incluso personal de seguridad de la plaza nomás pasó, saludó al fresón abusón y se fue, también valiéndole progenitora que la camioneta del fino caballero abarcara dos lugares cercanos al casino y a la librería Gonvill, en el estacionamiento de la planta superior.
Vialidad tampoco entra a la plaza porque los elementos están enfocados en perseguir automovilistas por el Periférico, todo mal. Los administradores de la empresa comercial deben tomar en cuenta la pésima y reprobable imagen que dan con este tipo de nacadas, porque la prepotencia es la mayor expresión de naquez en la especie humana.
Las personas con discapacidad es uno de los sectores poblacionales más vulnerables, y merecen total consideración y respeto. Que alguien le avise al fresa abusón de Fashion Mall, que vivimos en una sociedad de derechos que incluso su excelencia, debe respetar.







