Morena posicionó a Xóchitl Gálvez, y… ojo que se come a Claudia

La sorpresiva postulación de Xóchitl Gálvez por la presidencia de la República tomó a mucho por sorpresa, entre ellos al mismo Peje que le hizo tremenda propaganda en su mañanera, y a sus correligionarios de la defectuosa izquierda, que se han encargado de posicionarla de manera meteórica en el conocimiento de la ciudadanía, del votante.

Hay un gran sector de la población, incluso mucho mayor del que piensan los morenos, que retiró su aceptación al Presidente y a Morena como gobierno, que desmotivados no veían en la oposición un solo perfil competitivo rumbo para el 2024, pero que hoy volvieron a levantar la moral con la figura de Gálvez.

El principal aspecto que llamó la atención a la opinión pública respecto de Xóchitl Gálvez, fue la reacción de moneros, morenos (nótese el anagrama) y chairiza en general, que se volcó en contra de la actual senadora del PAN en el Congreso, descalificando incluso su origen humilde y su ascendencia paterna indígena.

Gálvez fue atacada por los moneros acusándola de tener origen empresarial, siendo se trata de una empresaria que ha crecido en base al esfuerzo y viene desde abajo, se le ha tratado de censurar por usar como medio de transporte una bicicleta con un sistema eléctrico y de pedaleo y hasta por usar huipiles… ¡Hágame usted el chingao favor!

Las respuestas de Xóchitl, sin embargo, fueron frontales y asertivas: ¿Él tiene el indiómetro? Reviró durante una entrevista a un canal tabasqueño, sí tabasqueño, y además también acusó de machismo al mismo López Obrador, dejando entrever que lleva de la mano a Sheinbaum hacia la candidatura, por creer que una mujer no puede ser capaz de triunfar en la política por sí misma.

Quedaron exhibidos los moneros y los morenos, pues, cuando la opinión pública cuestionó en porqué se desacreditaba a Gálvez de su origen indígena y avalaban que Claudia Sheinbaum, de origen judío, se vistiera de indígena y hasta utilizara en una de sus faldas la imagen de la Virgen de Guadalupe, como elemento propagandístico.

La soberbia de la izquierda en el poder y sus aliados balines y de nefasto prestigio, los ciega ante el panorama real de riesgo para las elecciones de 2024, la nueva carta femenina de la oposición representa una opción seria y si no me creen, lo verán con el paso de los meses cuando el desgaste cobre fractura a la deteriorada imagen de Sheinbaum.

En una contienda abierta Gálvez se come a Sheinbaum, sin duda, y que la pupila del Presidente gane la encuesta interna, representa el mejor panorama para la oposición. La gente da por hecho que AMLO se quiere perpetuar a través de la doctora Claudia, pero Gálvez habló en serio cuando dijo que en 2024 López Obrador le tendría que entregar la banda presidencial.

Santiago Creel se debe bajar de la contienda, su tiempo pasó hace mucho tiempo y representa todo eso de los boomers que los votantes jóvenes y de mediana edad ya no quieren. Debe unirse y hacer fuerza opositora en torno de Xóchitl Gálvez.