Hoy el Congreso intentará elegir a la nueva presidenta o en la menor de las posibilidades, al nuevo presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, con una Georgina Bujanda que no cuenta con la simpatía de todos los suyos, con una Yuliana Rodríguez que se volvió célebre por su aparición en un video más que turbio y un Gildardo Félix cercano de Movimiento Ciudadano.

Nadie la tiene fácil para juntar la mayoría calificada que consiste en 22 de 33 votos de diputados que se supone, estarán en el pleno, dos terceras partes más uno, para que se de una idea, Morena tiene 12 diputados y el PAN otros 12, y aún y cuando los diputados de las fracciones mayoritarias consiguieran el favor de los restantes diputados del PT (2), MC (2), PRI (4) y Verde (1), necesitarían un traidor de la fracción mayoritaria rival, para completar el número mágico.
Otra jugarreta pudiera ser que fueran menos diputados a la sesión y bajaran los porcentajes, y aunque pudiera ser bajísimo, podría ocurrir en caso de una situación extrema de aplicarlas artimañas extremas. Muchas especulaciones viajan por el espectro de radio pasillo pero el fantasma de una segunda terna, ronda el edificio legislativo.
En caso de no llegar a un acuerdo, el Congreso deberá apurarse a elegir una segunda terna descartando ya los primeros tres perfiles y de no llegar tampoco ninguna o ninguna de los candidatos a los 22 votos, la ley ya no indica procedimientos alternativos.
Algunos suspicaces sospechosistas, aseguran que todo es plan con maña para estirar la liga y extender la presidencia interina de Alejandro Carrasco Talavera, nombrado ante la muerte de González Mocken.

Para conformar la segunda terna están bien puestos el consejero del IEE Gerardo Macías, la ex duartista Liz Aguilera, Flor Alejandra Corral, Saúl Alonso Castañeda, Bianca Vianey Bustillos entre otros, incluso el mismo Carrasco Talavera.

Sabrán vender bien el voto los diputados rebeldes de las fracciones, sobre todo de Morena, o bien, los aliados de unos y de otros, con un PT dividido, un MC bien alineado a sus intereses de partido. y gente renegada en PAN y Morena como Carla Rivas y Daniel Avitia, respectivamente.

Lo cierto es que es la primera votación desde hace mucho tiempo en que una mayoría calificada en el Congreso está comprometida y que los procesos de las convocatorias son mera simulación porque a fin de cuentas todo se vuelve al final pura política partidista, ignorando a buenos perfiles que llegaron sin padrino.
¿Será Alejandro Carrasco el tapado? ¿Se alinearán PAN y Morena para elegir a Bujanda? ¿Completará alguno con los votos del PRI? ¿Elegirán a Yuliana Rodríguez a pesar del narcovideo? ¿Será Gildardo el gran ganón del río revuelto? El tiempo que lo diga mientas el reloj corre.