La nada dichosa e impresentable Ana Antillón, quien funge como descoordinadora de Comunicación Social de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), rebanó todas las cabezas de su equipo por no alcanzar los estándares de levantamiento de imagen de Gilberto ‘El Jefe’ Loya; sin embargo, la mediocre no se da cuenta que el problema es ella misma.
La Semana Santa arrancó con todo al interior de la SSPE, pues en vez de preocuparse por la coordinación conjunta con las fuerzas del orden para evitar catástrofes o matazonas en el CERESO, el mismo Secretario contrató a una empresa de análisis y evaluación (parecido a una auditoría) para detectar qué era lo que afectaba tanto a su imagen pública.
La sorpresa fue que dicha empresa no revisó los resultados de las filas (policías) en las calles, sino del equipo de comunicación social. Lo anterior, dejó más que menos a 7 personas despedidas y, uno más de regreso al patrullaje.
Este último, es David Varela, quien además de ser policía, cuenta con experiencia en medios de comunicación, lo que lo llevó a colaborar en la descoordinación social, pero como el ego y soberbia de Ana Antillón tienen más Eggs, lo mandó a las filas; es decir, a patrullar.
Para que el lector comprenda un poquitín, Ana Antillón es la clásica reportera maleta que se arrodilló al régimen en turno (Corralista), para así, alcanzar un hueso de la burocracia estatal. Se vendió como una destacada periodista, pero es más mala que la carne de puerco en Semana Santa.