Ojinaga.- La violencia en la región de Ojinaga, Chihuahua, se ha intensificado en las últimas semanas debido a una sangrienta disputa entre grupos del crimen organizado, lo que ha dejado un saldo de 26 personas asesinadas en menos de dos semanas.
El conflicto involucra a una célula del Cártel de Sinaloa conocida como Los Salgueiro, que se ha aliado con un desertor de La Línea, grupo armado del Cártel de Juárez, identificado como Roberto “G”, alias ‘El 04’. Según las primeras investigaciones, ‘El 04’ habría traicionado a su organización y buscado el apoyo de Los Cabrera, otra célula del Cártel de Sinaloa, para tomar el control de la plaza de Ojinaga.
El 8 de septiembre, la pugna dejó seis muertos en una serie de balaceras en los municipios de Ojinaga, Manuel Benavides y Coyame del Sotol. Poco después, el 16 de septiembre, otro enfrentamiento entre La Línea y Los Salgueiro en la carretera Parral-Ciudad Jiménez, en el municipio de Coronado, causó la muerte de nueve personas más.
El clima de violencia empeoró cuando el 20 de septiembre se localizaron los cuerpos de 11 personas ejecutadas, dos de ellas decapitadas, a las afueras de Ojinaga. Junto a los cadáveres, se encontró un mensaje firmado por La Línea que acusaba a ‘El 04’ de traición. “Fuiste a decir a Durango y al último los abandonaste, pero aquí te los ando juntando”, rezaba el texto.
El fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, confirmó que ‘El 04’ habría buscado el apoyo de Los Cabrera, grupo ligado a Ismael ‘El Mayo’ Zambada, para asegurar su control sobre Ojinaga, una zona considerada estratégica por su ubicación fronteriza para el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
Pese a la detención de siete presuntos sicarios tras los enfrentamientos, las autoridades judiciales los liberaron poco después debido a irregularidades en la detención y fallas en la integración de la carpeta de investigación.
Las autoridades continúan investigando la violenta escalada y la participación de células del Cártel de Sinaloa en la fractura interna de La Línea, mientras la región de Ojinaga sigue bajo tensión por la lucha por el control del territorio.