Chihuahua.- La jornada del miércoles 23 de agosto en Chihuahua ha dejado un sabor agridulce en nuestros corazones cívicos y democráticos.
Lo que pudo haber sido una expresión legítima de opinión, se convirtió en un triste espectáculo en el que grupos afines a MORENA, nuevamente, optaron por ignorar la legalidad y desafiar a las autoridades e instituciones. Esta actitud desenfrenada, que demuestra una vez más la falta de respeto por el marco legal y la seriedad de la educación es inaceptable.
Sin embargo, el pueblo, les aseguro, no pasó por alto la manipulación flagrante detrás de esta marcha. Fue evidente que decenas de personas fueron trasladadas en camiones hacia el lugar, sin tener un entendimiento real de su propósito. Incluso más perturbador, se les ofrecía dinero para respaldar la causa, lo cual plantea una pregunta ineludible: ¿de dónde provienen estos recursos?
Es lamentable que aquellos que se jactan de ser defensores de la transparencia recurran a tácticas turbias para promover su agenda.
Esta manipulación y engaño constituyen un ultraje tanto a la inteligencia ciudadana como a los valores democráticos que, paradójicamente, dicen defender. La decepción es profunda cuando se constata que, lejos de cumplir con los compromisos éticos y legales, ciertos actores políticos optan por abogar por ellos.
En esta lucha, es fundamental preservar la dignidad y la inteligencia de las personas, especialmente cuando se trata de asuntos que tienen un impacto duradero en la educación y la formación de las futuras generaciones.
Desde la fundación del federalismo se concibió la creación de un gobierno fuerte nacional, la capacidad de garantizar la soberanía interior y al exterior como la supremacía de la constitución de las leyes.
Por ello invitamos a que, sin insultos, rebatingas y manifestaciones manipuladas se respete este principio democrático toral. El respeto por las instituciones y la autoridad judicial es un pilar fundamental de la democracia. Aceptar y acatar las decisiones judiciales es esencial para la estabilidad y el funcionamiento de un país democrático. Chihuahua y todo México se rigen por leyes y principios, y no por la voluntad arbitraria de un grupo.
En un sistema de competencias concurrentes, contamos con toda la facultad, pero sobre todo la obligación de atender con toda seriedad y responsabilidad la educación de calidad.
También nos distinguirá siempre el defender que se garantice la dignidad de las personas, que no sean manipuladas, acarreadas y compradas, vulnerando su dignidad. La gente que acudió a la marcha no sabía si era para apoyar a la corcholata que, “no prende ni con pomada de la campana” o manifestarse por el contenido de los libros con gratuidad.
La Gobernadora de Chihuahua ha demostrado valentía al oponerse firmemente a esta intromisión y a la imposición de una narrativa única en los libros de texto. Necesitamos defender su posición con firmeza, ya que estos libros no solo socavan la autonomía de los estados, sino que también representan un intento flagrante de manipulación y adoctrinamiento.
A pesar e incluso con todo y los ataques sistemáticos de, quien, desde el púlpito, denosta con impunidad a toda aquella persona que osa pensar distinto y no coincidir con su forma de ver el mundo, un mundo por cierto polarizado de buenos y malos y donde las desigualdades se engrandecen y el respeto a la ley es nulo.
La educación es el pilar fundamental de la construcción de una sociedad justa y equitativa.
Debemos abogar por ser tratados como seres humanos con toda la potencialidad de desarrollar al máximo nuestras capacidades.
La educación debe representar esperanza, contar con adecuada metodología educativa, contenido pertinente que fomente las adecuadas competencias, habilidades y destrezas, que se base en el método científico, que tome en cuenta a las y los actores involucrados como las madres y los padres de familia, sin que por ello también sea experiencia lúdica e interactiva conforme a la edad y madurez de la infancia; la educación debe ser ese motor que los inspire y motive a perseguir sus metas y anhelos para poder cambiar su entorno personal y social.
La introducción de una narrativa ideológica y política en los libros de texto es una afrenta directa a esta premisa. La educación no debe ser utilizada como una herramienta de adoctrinamiento político, sino como un espacio donde florezca el pensamiento crítico y se fomente la pluralidad de ideas.
En resumen, la manipulación y el engaño detrás de la marcha en apoyo a la distribución de libros de texto en Chihuahua, organizada por grupos cercanos a MORENA, es una afrenta a la transparencia y la dignidad ciudadana. Exigimos respeto por la inteligencia de la población y el cese de tácticas engañosas en cuestiones educativas.
La educación es un bien valioso que merece ser tratado con seriedad y respeto, no como un medio para fines políticos mezquinos.
Nosotros y nosotras no le sacamos a la facultad de todos y asumimos la responsabilidad también porque son las y los ciudadanos del mañana, nada más y nada menos, el centro de esta lucha por una educación auténticamente de calidad.