Quintana Roo. – Un turista polaco a que le valieron las vallas de seguridad de la zona arqueológica de Chichén Itzá y subió a la pirámide para impresionar a sus seguidores del Instagram, recibió reclamos y hasta un palazo en la cabeza por parte de visitantes nacionales de la zona arqueológica.
Los hechos ocurrieron el domingo en la zona arqueológica de Chichén Itzá, en Quintana Roo, cuando el osado turista ascendió, provocando la protesta de los visitantes y el actuar de la autoridad. Un par de trabajadores subieron hasta la punta y lo bajaron.
Justo cuando lo custodiaban para llevarlo al botellón, un hombre que cargaba un enorme trozo de cilíndrico de madera lo atacó, dejando caer el leño justo sobre su cabeza, provocando el asombro de muchos y el aplauso de los más sádicos.
Desde el 2008 la pirámide fue declarada patrimonio arqueológico de la humanidad y no se permite subir a la gente, aunque también a finales del año pasado una turista española con peluca rubia de la pirámide y recibió agresiones físicas por parte de doñas nacionales indignadas.
Muchos en redes sociales condenaron las agresiones, mientras otros las aplaudían bajo el argumento de obligar a que se respeten las leyes de conservación.