La elección del Poder Judicial federal es descalificada por muchos, pero para otros representa la oportunidad de terminar con viejos reinados personales bajo el amparo del poder público y el erario.

Es el caso de Adriana Martínez Lara, la jueza Mixta Federal, quien se ha ganado a creces fama de prepotencia hacia los colaboradores y personal de los juzgados, y parcialidad en sus juicios.
En los 25 años de carrera, desde que era secretaria, ha escalado sin problema haciendo gala de sus amarres políticos de años anteriores, y por eso le ha importado poco el sentido humano de su cargo.
A lo largo de su carrera y sin importarle mucho, perjudicó a personas que fueron a la cárcel sin sentencias bien fundamentadas, afectó a madres solteras, mujeres maltratadas, a gente que perdió su patrimonio. Mientras muchos cuestionan su calidad humana y honestidad, ella pide el voto y ahora encuentra rechazo.
Propios y extraños cruzan los dedos para que no llegue, y quienes la conocen bien, saben que ha pedido apoyo a Morena y al PAN al mismo tiempo, hablando pestes de los contrarios según sea el caso. Hay una fuerte campaña para que no voten por ella, bajo el entendido de aprovechar la oportunidad de eliminar a los elementos nocivos del Poder Judicial.

Mientras que Las Jornadas Villistas de Parral están bien auditadas y vigiladas desde un principio, la Feria de Santa Rita destaca por la opacidad con la que maneja el patronato todos los recursos que obtienen con rentas de espacio carísimas, estacionamiento, entradas, venta de cerveza y refrescos a precios disparatados y las jugosas ganancias del Palenque, recursos que nadie sabe a dónde van a parar.
En Parral, por ejemplo, desde un principio está transparentado cuanto cobran los artistas por presentarse y los recursos a diario son vigilados porque la feria de la llamada capital del mundo, sí servirá para obras de beneficio a la comunidad. Algo anda haciendo bien la síndica priista Dalila Villalobos, quien trae a raya a la administración, cuidándoles las manos y observando la cuadratura de cuentas.

Y bueno, ya que mencionamos a la Síndica, es de resaltar que ha sido la única representante priista en pronunciarse en contra de la violencia que viven las mujeres en la región sur y en todo Chihuahua, a raíz del doloroso asesinato de la maestra Lucero Zapién Urbina, dando muestra de la fuerza y empoderamiento que deben tener las mujeres para combatir la violencia ante la pasividad de las instituciones de procuración e impartición de justicia.

Uno de los principales argumentos de quienes rechazan a introducción de cuadros políticos ajenos al estado, es que no les importará trabajar por Chihuahua, y es el caso de la diputada poblana Irlanda Márquez, a quien el PT la hizo candidata del Distrito 6 de Juárez, luego de administrar las oficinas del Infonavit en la frontera por encargo de Lilia Aguilar, quien la jaló de la Ciudad de México a Chihuahua, como si en Juárez no hubieran personas competentes para representar a los chihuahuenses.
La diputada Irlanda fue secretaria particular de Aguilar en la Cámara de Diputados, y su lealtad le valió para tener una curul de Chihuahua, que rara vez ocupa, pues ya tiene alrededor de un mes en Veracruz, participando en sesiones de comisiones y pleno desde la modalidad virtual, haciendo como que trabaja pues, mientras vacaciona cerca de su tierra.

Gente cercana del PT pasó el dato de que la política poblana que vive del erario de Chihuahua, se pasa las semanas en aquellas tierras haciendo grilla electoral, pues en Veracruz hay elecciones locales. Los puristas del culto obradorista que toman como manda el «no mentir, no robar y no traicionar» del Peje, podrían observar el proceder de Irlanda cuya ausencia y prácticas podrían considerarse una estafa al Congreso, institución chihuahuense que en la práctica financia las actividades y grillas de una diputada externa a Chihuahua, en otros estados.
Irlanda es presidenta de la Comisión de Igualdad y secretaria de la Comisión de Seguridad Pública y Protección Civil, en sus intervenciones en tribuna pronuncia discursos como si fuera una defensora férrea de los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia, pero mientras que el estado (que no le importa en realidad por ser ajena) vive una crisis de asesinatos de mujeres, la diputada petista ni cuenta por perseguir ambiciones políticas allá por su tierra.